82. Suya, pese a todo
El cuerpo tenso de Gianluca pierde un tanto el equilibrio al oír las palabras de Billy. Acrecienta el enervar que se apodera de cada rincón, y que no hay como apaciguarlo.
Ahora se consume por completo, y de pies a cabeza, en su mente, no se salva de ver algo que lo está consumiendo peor que antes.
—¿Dónde —comienza Gianluca, perdiendo la cordura—, está mi esposa?
—La señora Elena se marchó con una de sus amigas-
Gianluca no lo deja termina porque no quiere ni mirar la carpeta que Billy est