81. Ruptura
—Llévala a la casa —Gianluca ordena todavía sin tranquilizarse de nada. No tiene ninguna intención de dejar ésta mujer en libertad ahora que se ha enterado de lo que ha hecho.
Pero cuando Tito también mencionó lo que lo ha tenido también vela, gruñó de forma imperiosa. No era el momento, justo en ese momento.
Sólo ha pasado un par de minutos desde que ordenó a un chófer y a Billy lo que debían hacer. Enojado, colérico, apretando los puños se encuentra Gianluca hacia el camino del hospital. No p