63. Algo de su verdad
El pequeño espacio de la inconsciencia se marcha en Elena, porque comienza a abrir los ojos. Se acostumbra al resplandor unos segundos antes de estirar los brazos. Gime cómoda en las sabanas blancas, y cuando estira el brazo a su izquierda, abre los ojos por completo.
Gianluca no está a su lado.
Confundida, se sienta en la cama. Se cubre su cuerpo con las sábanas, observando a todas partes. La habitación está sola.
Elena se restriega los ojos, colocándose de pie. El viento abrasador la lleva a