18 Del otro lado.
Nueva York:
Derek veía el papel en su mano, las letras y números se veían borrosos, pero el hombre sabia que eso era solo porque sus ojos estaban repletos de lágrimas que pedían ser libres, ¿Cuánto tiempo llevaba soñando con ser padre? Desde que se caso con Maia, su primer amor, esa joven risueña, un par de años menor que él, tan blanca como la nieve, de labios rojos y cabellera negra, la mujer más hermosa que había conocido en su juventud, no fue mucho lo que tardaron en casarse, solo unos mes