Capítulo 92.
El tiempo parece haberse detenido para Randolf.
La cara adormecida de Alena era una caricia a su alma, pero las palabras que pronunció nada mas regresar a la conciencia seguían creando una telaraña de dudas en su mente.
— ¿Cómo? ¿Cómo puede ser posible que ella me esté hablando de un cachorro con alguien más?— Comienza a susurrar Randolf impactado aún por las palabras de su luna.— ¿Será que estaba confundiendo la realidad con la ficción? ¿Pudo haber tenido pesadillas? ¿Pudo haber tenido alguna c