Capítulo 80.
El alfa se mantiene estático, sintiendo como el latido de su corazón se acelera de manera incontrolable.
La mirada inocente y la sonrisa superficial en el rostro de la recién llegada solamente le decía que algo se estaba perdiendo en el mar de información e incertidumbre que lo estaba embargando.
— Yo no recuerdo haberte conocido jamás. Esta es la primera vez que te veo. ¡No mientas!— grita él, siendo consumido por la rabia.
¿En qué maldito momento se había vuelto de conocimiento popular su des