Capítulo 66.
Al instante en que llegan al punto clave con los huevos transparentes, ambos tratan de empujarlos, pero les queman las palmas de las manos solo con su toque.
— ¡Auch! — Jadea Varya quejándose.— Ahora ¿cómo lo vamos a hacer?
— Déjame pensar. — Comienza Igor buscando una solución, pero no la encuentra.
En ese momento lo único que les queda es soportar el dolor hasta que los guerreros se encuentran lo suficientemente afuera para poder ser liberados del cautiverio.
En ese momento en el que deciden