Capítulo 43.
Alena comienza a llorar de manera desgarradora porque su vida hubiera sido completamente diferente si lo hubiera conocido a él primero, si no hubiera confiado en su sangre, si hubiera… si hubiera.
~ Pero el hubiera no existe, no existió, ni existirá es solamente una forma de tormento~ dice su loba de manera tajante.
Alena suelta el llanto, una lágrima tras otra…
— Tranquila nighara, tranquila, ahora te encuentras aquí tenemos todo el presente y el futuro para hacer lo que nuestro destino nos p