ALENE
Miro mi reflejo mientras paso la brocha con el polvo de maquillaje sobre mi rostro, odiando mi piel, porque esta no soy yo, no queda nada de la mujer vanidosa por la que los hombres volteaban a ver cuando pasaba, la mujer hermosa que caminaba, ahora me he convertido en un saco de basura, uno que es una carga para su propio padre.
No importa cuánto maquillaje use, o de qué marca, siempre voy a ser la misma. La mujer que un día tuvo un accidente y lo perdió todo, quedando en esta maldita