Punto de vista de Tyler
El pitido del árbitro señaló el inicio del segundo período, pero el descanso entre turnos había dejado demasiado espacio para que las palabras del entrenador Aster se repitieran en mi cabeza. Si no ganamos, te quedas en la banca. No era solo una amenaza: era una sentencia que pendía sobre cada uno de mis movimientos.
Me impulsé desde el banco, las cuchillas mordiendo el hielo, el aire frío golpeándome la cara. Cada zancada se sentía más pesada, como si el peso de esa adv