Punto de vista de Tyler
El primer período fue un borrón de movimiento, pero cada zancada se sentía más pesada de lo que debería. Mis patines cortaban el hielo con limpieza, mi manejo del stick era preciso, pero había un arrastre en mis músculos que no conseguía sacudirme. Los golpes de Cole y su grupo todavía vivían en mi cuerpo: moretones floreciendo bajo el equipo, un corte en la mano que palpitaba cada vez que apretaba el stick, y las costillas tan doloridas que respirar resultaba un poco má