Erica
Durante toda la clase, no dejé de pensar en cuál sería exactamente el plan de Cole, porque no tenía ningún sentido. Y desde luego no era coincidencia que, de repente, a mitad de año, hubiera decidido cambiarse a historia.
Intenté concentrarme lo mejor que pude, pero mis ojos seguían moviéndose en su dirección, y él siempre me guiñaba el ojo y me dedicaba esa sonrisa maliciosa. Me hacía sentir muy incómoda.
Esto era malo. Era muy malo.
Si esta clase no fuera una de las más importantes que