Todo fue mejorando luego de aquel día que fueron a ver la casa, sus amigos y Sarah estaban muy emocionados ayudando a empacar para la mudanza.
Emma también se incluyó sin invitación a la decoración de las habitaciones. Aunque Mateo fuera áspero, esta seguía insistiendo en que era la tía de los niños y que debía ayudar.
Una vez que hayan terminado todo, la pareja va a su nuevo hogar. Aunque se encontraban muy contentos por todo, la casa era muy grande y silenciosa mientras solo lo ocupaban ellos