Asher se giró y se sorprendió al ver a Selene.
Ella corrió hasta él y se plantó frente a él.
—No puedes irte. Esto no ha llegado tan lejos.
Él soltó un suspiro.
Lo primero que no podía creer era que Selene hubiera corrido tras él para pedirle que no se fuera.
Pero ya no tenía otra opción que largarse de allí de una vez por todas.
No tenía sentido quedarse en una escuela donde lo único que recibiría sería el odio de los estudiantes.
Siempre había sido alguien que no conocía la vergüenza ni le im