—¿Qué demonios acabas de decir? —preguntó, fulminándola con la mirada.
—Que faltemos a clases y salgamos a divertirnos —repitió Selene.
Dominic soltó una risa incrédula.
—Vaya valor tienes, Selene. —Frunció el ceño y apartó la mirada.
Selene apretó un poco más la mano que aún sostenía, obligándolo a volver a mirarla.
—Fuiste tú quien propuso que fuéramos amigos y ahora eres tú quien me rechaza. Sé que estás estresado, de mal humor, y quiero ayudarte porque eres mi amigo. ¿Eso está mal? —pregunt