Dominic caminaba de un lado a otro. Estaba entrando seriamente en pánico. Habían pasado dos días y no sabía nada de Selene, ni siquiera la había visto. Había ido a su casa incontables veces, pero ella no aparecía por ningún lado. Su teléfono tampoco daba línea, y a estas alturas estaba jodidamente preocupado.
Naya y Bryce entraron al jardín de la escuela y lo encontraron dando vueltas de la misma manera. Ellos también la habían buscado, pero sin éxito. Naya sabía dónde estaba, aunque no entendí