Después de la clase de natación, Matilda se sentó en un salón de clases vacío, golpeando repetidamente el pie contra el duro piso de mármol. Siempre había sabido que Selene era extraña, pero lo de hoy solo confirmaba sus sospechas de que no era una loba común y corriente.
Lo único que tenía que hacer era conseguir pruebas; al menos, verla usar sus habilidades una vez. ¿Pero cómo iba a lograr eso?
—¿Matilda? —llamó Yvonne mientras entraba al salón junto a Daphne. Matilda no respondió. Estaba com