Después de la escuela...
Dominic se dio cuenta de que en realidad no había pasado mucho tiempo con Selene ese día, así que decidió compensarla llevándola a su heladería favorita.
En cuanto entraron a la colorida heladería, el rostro de Selene se iluminó de emoción. Dominic no pudo evitar sonreír ante su entusiasmo. Habían estado tan ocupados con la escuela y otras actividades que era genial tomarse un descanso y disfrutar de la compañía del otro.
—Oye, ¿qué sabor se te antoja hoy? —preguntó Domi