Dominic y Selene entraron juntos al salón de clases con las manos entrelazadas. Al instante, todas las miradas se posaron en ellos y los estudiantes empezaron a admirar sus peinados. La gente sabía que estaban juntos, pero llevar peinados a juego ya era el siguiente nivel para una pareja.
Selene y Dominic se miraron. Al final, no estaba tan mal. Puede que se hubieran hecho ese peinado por el secreto que ambos debían ocultar, pero ya no se sentía tan terrible ni abrumador. Tenían que adueñarse d