91 Miedo...
Abby se retorció de dolor, mantenía las manos atadas y las sogas le cortaban la circulación, había tratado de mantener la calma y no desesperarse porque sabía que con ese loco temperamental podría suceder cualquier cosa, así que era mejor no hacerlo enojar si no era necesario.
Además, muy dentro de su corazón, confiaba en que Helena no la abandonaría, y por asociación, ni Demetrio, ni Vasil tampoco, solo era cuestión de tiempo que vinieran a rescatarla… pero comenzaban a retrasarse de más para