Mundo ficciónIniciar sesión— Demetrio, ¿Irán ustedes por los muebles? — Preguntó sin quitar sus ojos de los de Helena, que ardía por dentro en silencio, sin atreverse a mover un solo músculo.
El Beta comprendió y con recato y disimulo tomó la mano de Abby.
— Iremos en este instante, me avisas cuando quieras que nos veamos.
— Gracias, amigo.
— Por nada — Lanzándole una mirada pícara al salir y añadiendo mentalmente: « Vamos tigre, es tu hora »
Los chicos salieron cerrando la puert







