Mundo ficciónIniciar sesiónHelena inspiró hondo cuando el hombre comenzó a hablar por el micrófono, le pidió a cada una que diera una vuelta para mostrar, en parte, sus atributos. Ella no pudo dejar de pensar que en toda su fisionomía había dos cosas que llamarían mucho la atención, sus pechos y su melena de fuego imposible de disimular o domar.
En efecto, un buen grupo de pares de ojos se centraron en sus dos poderosas razones, pero no era del todo por su







