El becario las observaba desde la puerta de una tienda cercana sin atreverse a acortar la distancia entre él y las chicas, decidió mantenerse bajo perfil y analizar primero todo el cuadro con la paciencia que se supone que tienen los que están acostumbrados a hacer esa clase de trabajos.
—Estoy en el centro comercial con mi amiga...
Respondió con duda.
—¿Puedo llamarte?
Decía el último mensaje.
—Me está preguntando si me puede llamar…
Dijo un poco nerviosa mirando a Abby a la cara, pensand