capitulo 21. la defendió
Drago devora la intimidad de su luna mientras que ella jadea frenética al mismo tiempo que arquea su cuerpo debido al placer que le estaba propinando el cual duro unos cuantos minutos hasta que siente como el cuerpo de Samanta se desploma sobre la cama.
El alpha levanta la mirada de entre sus muslos para ver a esa mujer que le fue enviada por la misma diosa de la luna. Empieza a gatear sobre ella hasta llegar a sus labios.
—¿Por qué nunca llegas a algo más conmigo? —su pregunta lo deja helado —