capitulo 20. un poco de placer
—Drago, trae a la humana a la montaña como se ha ordenado. Y no hagas ningún tipo de estupidez —ordena el padre del mismo que lo hace detenerse —. Obedece, si de verdad la chica te ama no creo que nada de esto deba pasar, ella se adaptara.
—Es cierto, has dicho que ella te ama y corresponde, entonces no tienes nada que temer, ¿o sí?
Las palabras de los dos ancianos resuenan en su cabeza, no es que desconfiara de los sentimientos de Samanta, pero creía que todo aquello era demasiado para ella. N