Pov Bastian
—Parece que nunca lo esperaste, Rey Bastian, que tu propia compañera fuera la traidora.
Mis ojos permanecían fijos en ella; el dolor me estaba oprimiendo el pecho, mi respiración salía pesada.
Buscaba en sus ojos la verdad, de que me estaba equivocando. Al principio, cuando se acercó a él, pensé que lo hacía bajo amenaza, bajo algún poder que no veía.
Pero a medida que veo su mirada de odio y desprecio, algo en mi interior se agita de una forma salvaje.
—¿Cómo crees que tus pla