84. Una nueva conexión
Pov Keira
Hace mucho había caído la noche y yo aún me encontraba aquí, sola, mirando desde lo alto a los dragones descansando alrededor de las casas donde duermen muchas familias.
Mis labios tiemblan al pensar en los niños, en sus pequeños dragones que no les quedan más de dos semanas de vida.
Mi sollozo rompe la quietud del aire, de las nubes que ahora me rodean sin sentirse cálidas. Los dragones adultos podrán vivir, pero ¿qué hay de los pequeños? Ellos siguen conectados hasta que su pa