54. Somos su esperanza
Pov Leina
—No, no quiero a esas lagartijas que escupen fuego en mis tierras; deben irse a otro lado. Que los reciban los ponzoñosos; aquí no se van a quedar.
Las miradas de las familias son desoladoras; muchas madres abrazan a sus hijos, esperando tener una oportunidad que Bastian les está negando irremediablemente.
Todo nuestro ejército está rodeando a los dragones más allá de nuestras murallas; no pueden entrar a las tierras de los Lycan, lo que tiene tensos a todos sus jinetes.
—Bastian,