34 Cargo de conciencia.
Pov Bastian.
Me encontraba de nuevo en la habitación. Movía mi pierna con desespero mientras estaba sentado, tomado de la cabeza.
¿Quién demonios era esa mujer? ¿Cómo se atrevió a hacerme esto?
Con un rugido, tomé la cama, lanzándola por toda la habitación.
El desespero, la rabia y el dolor consumiéndome por completo. Un enorme cargo de conciencia que me estaba haciendo perder la cordura.
«Ella va a rechazarnos, Bastian. Cuando se entere, va a rechazarnos. Tenemos que encontrar a esa mujer