Kerem terminó de revisar los últimos documentos en su escritorio. La reunión virtual con los distribuidores había sido más corta de lo que esperaba, y los correos pendientes estaban ya respondidos. Cerró la laptop, se levantó de la silla y salió de su despacho.
Cruzó el pasillo hasta el jardín principal. El aire estaba cargado de humedad, como si la lluvia no tardara en caer. Lena estaba ahí, arrodillada junto a las flores, sintiendo la brisa fresca en su nuca. No lo notó hasta que Sombra, que d