Punto de vista de Arwen Holmes
Cuando abrí la puerta de mi apartamento y encontré a Kayla Draven en el pasillo, pensé que el agotamiento me estaba produciendo alucinaciones.
Era la explicación más razonable.
La heredera más temida de la Manada Blackmoon, la niña que había destruido emocionalmente a ocho adultos en dos años, la pequeña loba con el ADN del Alfa más poderoso del norte, estaba parada frente a mi puerta sin escoltas, sin guardaespaldas.
Sin aquella expresión arrogante que normalment