Punto de vista de Arwen
Jamás olvidaría aquel sabor.
Ni, aunque viviera cien años.
Ni, aunque la Diosa de la Luna me concediera otra vida.
La infusión infernal que había bebido seguía quemándome la lengua.
Era tan amarga que parecía elaborada con raíces arrancadas directamente del Inframundo.
Estaba convencida de que Kayla había intentado asesinarme, lentamente Y con creatividad.
Sentada en el enorme sofá del salón principal de la Mansión Alfa, sostenía una paleta de miel silvestre que Dorian