Lo reconozco, no era esto lo que esperaba, pero, no puedo decir que no voy a disfrutarlo, cuando es claro que yo también deseo al hombre que está besándome con tanto salvajismo que no puedo seguir con mi firmeza y terquedad cuando yo también deseo a este hombre terco que me lleva a los extremos al punto de abofetearlo.
No sabemos cómo comportarnos como esposos coherentes, cero violentos y con mucha racionalidad, pero, estamos disfrutando esto y es lo importante, por eso, dejo que me bese, disfr