Ni siquiera soy capaz de comprender lo que sucede, cuando él coloca la mano sobre mi pierna, tensionando mi cuerpo, porque la sensación es muy buena, incluso de una forma tan placentera que no tiene punto de comparación con algo que he sentido anteriormente.
‘Ni siquiera con Jerry me sentí así de bien, ¿acaso es algo de este hombre o Jerry no quiso mostrarme está sensación?’ me pregunto mentalmente preocupada.
— Esto es una maldita locura.
— Quiero follarte, ¿puedo hacerlo?
— No es posible.