Capítulo 16.
Capítulo 16.
Los mejores y más efímeros momentos son los que añoraras en las noches de insomnio.
Vanesa solo quería salir de ese salón de baile.
Dondequiera que volteara, sentía miradas clavándose en ella: de burla, de desprecio, de asco.
Las luces parecían moverse erráticamente, las voces se volvían ecos lejanos, y su piel ardía como si su propio cuerpo le fuera ajeno.
Una opresión en su pecho le impedía respirar con normalidad.
Trató de parecer serena, pero simplemente no podía.
Erick estaba a