Ignazio había disfrutado el día que pasó con sus padres y Luciana. Le había ayudado a olvidarse de sus problemas al menos por un día. Él se había quedado hasta tarde. La compañía de Luciana lo hacía sentirse relajado.
Eso había sido hace una semana y desde entonces había ido a ver a Luciana al menos una vez cada dos días. A veces era difícil ir seguido debido a su trabajo, pero procuraba llamarla esos días para asegurarse que todo estaba bien. Sus llamadas podían extenderse a veces por una h