El celular hizo un gran ruido cuando impactó contra la pared. Rodolfo lo había lanzado en un arranque de ira justo después de su última llamada. No sintió ninguna satisfacción cuando lo vio caer al suelo destrozado. Era un pobre sustituto de a quien quería dañar en realidad.
—¡Maldita perr@! —Se pasó la mano por los cabellos y tiró de ellos hacia el final. Caminó hasta la ventana y miró la ciudad.
Acababa de hablar con su contacto en la policía. Le había llamado porque tenía noticias nuevas par