Kane
Me desperté temprano, justo cuando los primeros rayos del sol empezaban a entrar por la ventana.
Maeve seguía dormida, acurrucada entre las sábanas, y la verdad es que me costó decidirme a salir de la cama. Suspiré antes de levantarme, y le dejé un beso en la mejilla, su piel estaba suave y fresca.
Me quedé un momento parado al pie de la cama, observándola. Se veía tan tranquila y hermosa que me hubiera gustado quedarme ahí mirándola todo el día, pero sabía que tenía cosas que hacer. Con u