Al escuchar aquello Clara solo atinó a dar indicaciones que cuidaran a Fenrir y salió corriendo en dirección a donde estaban sus mates. La imagen que encontró no fue nada agradable.
Ethan, convertido en lobo tenía los que una vez fueron ojos dorados completamente rojos, había destrozado el bozal y ahora sus colmillos estaban enterrados hasta la base en el brazo de Dixon. Este gruñía más no se movía, si lo hacía lo más probable era que se desgarrara el brazo por completo. La sangre corría por el