Fui despertada por el eco de voces airadas, dos tonos chocando en un intercambio ferviente. Me llevó un rato reconocer dónde me encontraba y con quiénes estaba. Los aromas masculinos de los gemelos me sumieron nuevamente en ese agradable estado entre el sueño y la vigilia. Sin embargo, cuando los rostros de Aly y Nicolas surgieron en mi mente, me incorporé de la cama, disipando la neblina de manera definitiva.
Ethan reaccionó primero a mis movimientos, incorporándose mientras escudriñaba la hab