Daniel tomó un bocado de su pan y luego se volvió para mirar a Omar.
—Tienes una expresión bastante sombría— comentó.
Omar recordó los acontecimientos de la noche anterior y su rostro se volvió aún más serio. Daniel no estaba allí solo por diversión, sino para sonsacar información.
Sergio, su hermano, había comenzado a actuar, y Daniel sentía que, como hermanos, al menos debía advertir a Omar sobre mantener un ojo en su esposa.
Daniel cruzó los brazos y se levantó, caminando hacia el escritorio