POV Amara
La claridad de la habitación me golpeó con fuerza. Mis ojos ardían como si estuvieran en llamas.
El cuerpo estaba pesado, cada músculo clamaba por descanso, pero mi mente ya despertaba, inquieta. Abrí los ojos despacio, sintiendo la boca seca, la garganta áspera. Lo primero que vi fue a él.
Killian.
Apoyado cerca de la cama, el rostro tenso, los ojos fijos en mí como si no creyera que estaba despierta. El silencio entre nosotros pesaba tanto que parecía llenar toda la habitación. No n