POV Amara
La confesión salió como un rugido ahogado contra la piel de mi cuello, y algo dentro de mí se rompió y se recompuso al mismo tiempo. “No importa el precio.” Era el punto final de nuestra resistencia, el epílogo de toda la guerra que llevábamos meses librando. Mis manos, que antes empujaban, ahora tiraban de la camisa que aún le quedaba, arrancando los botones que insistían en mantenerlo vestido. Necesitaba sentir la piel, el calor real, la prueba tangible de que él estaba tan perdido