POV Amara
Cuando abrí los ojos, el techo blanco del hospital me pareció una pantalla borrosa. Por un segundo, no supe si estaba viva o simplemente soñando.
El recuerdo del accidente volvió como un golpe en el pecho, y solo entonces mi mano se disparó hacia mi vientre.
—El bebé… —mi voz salió ronca, apenas un susurro.
La médica a mi lado sostuvo mi mano con firmeza.
—Está bien. Es fuerte. Tú también. Solo sobrevivió porque el padre del bebé actuó rápido. Pero necesitas reposo absoluto, ¿entendid