Adara
Me veía preciosa. Papá había llegado hace como una hora, y Julián fue echado del apartamento por Naty y Nadina para poder arreglarme. Mis sobrinos se encontraban en la mitad de la cama, mientras sus madres me ayudaban con el vestido. Los estilistas se fueron hace una hora. Ver a los tres bebés era hermoso. Emiliano se encontraba en medio de las dos princesas.
—Te ves preciosa.
—Gracias.
No era blanco el vestido, era de color crema ajustado al cuerpo, caía suelto con una abertura a media p