Eros
No me gustaba mentirle a Nadina, por eso desvié el sentir de mi estado era por la llegada de Andy. Pero lo mío era por mi salud. Sin embargo, hasta no tener a mis hijas en mis brazos no le diré nada. Aún no tengo pruebas de haber recaído. Ingresé al auto. Santos y Maco no deben de tardar, máximo en una hora estarán llegando, eso me tranquilizaba y Leonardo quedó atento. Antes de salir le toqué, me dijo que se arreglaría y estaría al pendiente.
En todos los exámenes a realizar por parte de