Julián
Aparqué en el apartamento de Eros. Por celular me dijo que necesitaba desahogarse y contarme varias cosas y, de paso, me pidió llevarlo al aeropuerto para viajar a Estados Unidos. —Espero que no sea eso en lo que estaba pensando, por favor, Dios. No se merece la familia de mis padrinos vivir de nuevo esa situación. Mi madre nos comentó en varias ocasiones a ellos cómo se sintieron.
Bajé del auto e ingresé al ascensor desde el parqueadero, pulsé el botón, minutos después salía por esas pu