Nadina
Habían pasado varios días. Eros regresó a Colombia para tratar sus temas referentes a la clínica, quedó de viajar el viernes de nuevo; debe de llegar mañana. Los días con Fernanda se pasaron muy rápido. La organización del cumpleaños de mi papá nos mantuvo ocupadas. Además, en las tardes hasta la madrugada me había dedicado a pintar. De mi parte lo agradecía, puse mi mente en sincronía con quién era.
Eros y yo hablábamos mucho por teléfono, sus llamadas las recibía con un hormigueo en mi