Nadina
Fue extraño, más no incómodo, el despertar de nuevo en sus brazos. Dormía profundamente. La cita médica era a las nueve y apenas eran las seis de la mañana. Salí con cuidado, tomé ropa interior, algunos objetos personales para bañarme en el otro baño. No quiero despertarlo. Me dio la impresión de que no ha dormido muy bien y si él no se cuida podría tener un bajón y eso se traduce en anemia, luego una descompensación de plaquetas y no quiero ni pensar en lo que pasaría.
Al abrir uno de l