Nadina
No sé qué me pasaba, desde que se fue Eros, mis bebitas no se calmaban. Hace dos días me dieron esas ganas enormes de olerlo y por eso fui a su lado para olerlo. Menos mal, no se dio cuenta, porque ni yo me entendía. No quiero tenerlo a mi lado y al rato lo quiero, ¡no lo sé! Andy tiene razón de que podría ser costumbre, pero lo hablado con Eros me hizo ver un gran error. Yo soy intensa.
Miré el cuadro que estaba terminando. No he adelantado nada de trabajo y me quedaba poco tiempo para